Wednesday, October 21, 2015

El día que no era feriado



El día que no era feriado

El reloj marcó las doce y comenzó el día. Horas más tarde amanecía por el este igual que siempre. Las alarmas sonaron y las personas se fueron al trabajo y otros a la escuela. Era un miercoles como cualquier otro. 

No había un mensaje del gobierno programado y nadie salió a la calle a festejar que su equipo ganó el campeonato. No había fiesta mas que de aquellos que celebran un año más de vida. Sin embargo el día era diferente. 

Desde que llegué al trabajo a las 6:00am la gente se sonreía diciendo "Happy Back to the Future Day". Las redes sociales se llenaron de hashtags con el mismo mensaje y hasta Toyota planificó un mensaje importante. No era el fin del mundo ni el comienzo de otro. Solo se celebraba que hace 26 años Robert Zemeckis puso en su película "Back to the Future II", que los protagonistas Marty McFly y Doc Brown viajaban al futuro a la fecha del 21 de octubre del 2015. No que el número tuviese nada especial o que una civilización indígena predijera el fin del mundo para esta fecha. 

Aun así los fanáticos del cine y muchos más decidieron celebrar el día. 

Sucede que vivimos en un mundo donde parece haber una balacera en un centro educativo cada semana. Es un mundo donde las 'socialité' acaparan las noticias, las celebridades tienen más influencia que los mandatarios y donde los mandatarios parecen más celebridades. Es un año donde Donald Trump lidera las primarias republicanas en Estados Unidos y está peligrosamente cerca de convertirse en el próximo presidente de esta Nación. 

En estos tiempos cuando se le pregunta a alguien sobre el mañana su visión es de un mundo post apocalíptico donde hay que matar para vivir y los muertos revivirán para comernos. Hace mucho que perdimos la habilidad de pensar en el futuro y de hecho verlo como algo positivo. 

De eso se trata este día. En 1989 cuando estrenó la secuela de "Back to the Future" se veía el futuro como un tiempo en que los carros volaban y usaban un combustible creado de la basura. Un tiempo en que las patinetas se suspendían en el aire y era inaudito usar tus manos para jugar videojuegos. Aun existiría la pobreza, la riqueza y la clase media, pero tendriamos pizza que se cocina y expande en 5 segundos. Sin mencionar que las películas 3D se verían sin gafas y Jaws tendría 19 secuelas exitosas. 

Érase una vez que el futuro era algo misterioso y exitante por lo que valía la pena trabajar. 

Usemos este día que no es feriado para emocionarnos por el mañana. Volvamos a soñar que un mejor mundo es posible. Recordemos las palabras de Doc Brown, y que Christopher Lloyd tuvo que repetir hoy cuando la gente se dio cuenta que esto no se parecía en nada a lo pronosticado: "tu futuro no se ha escrito todavia. Ni el de nadie. Tu futuro es lo que tú te forjas. Ve y hazte uno bueno."

"Back to the Future" es una buena trilogía pero sigue siendo solo una película. Nuestro futuro es más importante, hagamoslo bueno. 

Tuesday, June 9, 2015

Mi perro de ataque

Llegó la hora de sacar a Henry a su paseo nocturno para que vacíe la tripa antes de dormir. Ya Henry había hecho lo suyo y nos dirigíamos a nuestra casa cuando vimos caminando hacia nosotros dos hombres. Solo vecinos caminando a su apartamento probablemente. Henry (como siempre), estaba ansioso por ir a saludar a estos inocentes cuando, sin darme cuenta, la correa se resbaló de mis manos y mi Henry salió corriendo sin perder tiempo a atacar a sus ahora víctimas. 

En menos de diez segundos Henry corrió hacia ellos y el más joven de los dos (¿olvidé mencionar que eran dos hombres adultos, de unos 30's y 50's?), brincó a esconderse detrás del más viejo. Al ver el movimiento repentino de su presa Henry soltó dos ladridos de perro autoritario, lo que provocó que el joven desafiera la gravedad y brincara por segunda vez, pero esta vez desde el mismo aire en que sus pies se encontraban del primer salto. Justo en ese momento logré agarrarlo y evitar la evidente masacre que mi perro de ataque tenia en mente. 

Regresamos a casa y yo no sabía si avergonzarme o reírme. Si estuvieramos hablando de un Rottweiler lo entendería, pero este es un salchicha que le tiene miedo a una palma que hay en el patio trasero. Supongo que un prieto suelto de su correa corriendo en medio de la noche puede ser intimidante.

 

Monday, January 12, 2015

Feliz Cumpleaños Henry



El día empezó como pocos de mis días empiezan. Usualmente trabajo en las tardes por lo que no es normal que mi alarma suene 
a las 5:15am, pero hoy así tenía que ser. Para cuando el reloj marcó las 5:30am ya estaba bañado y vestido y dispuesto a levantar a Henry para llevarlo al baño antes de irme a trabajar.

Primero, el amigo que hoy cumple un año de vida no queria levantarse, por lo que fue un proceso desenrrollarlo de la sabana en la que se envuelve y hacerlo salir de su camita. Finalmente salió, le puse su correa y salimos por la puerta. En la escalera se me quedó mirando como diciendo "es temprano, está oscuro y está lloviendo. Yo no voy a bajar". Por unos segundos pensé que realmente no iba a bajar así que yo subí y entonces él decidió bajar por las escaleras al otro lado del edificio.

Una vez abajo, efectivamente estaba lloviendo, por lo que levantó su patita y regresó al edificio, caminó hacia alfrente y subió por las escaleras de alfrente. Mientras subimos pensé "debe de estar cansado y con esta lluvia no va a ir al baño". Pero una vez arriba, pasó nuestra puerta de largo y bajó nuevamente por las escaleras traseras. En esos segundos la lluvia se detuvo, así que al bajar por segunda vez le dije, "bueno amigo, ahora sí caminamos juntos."

En la oscura mañana hicimos el paseo que ya Henry se sabe. Levantó su pata un par de veces, intentó atacar los mismos odiosos gatos que viven más abajo y finalmente se puso en cunclillas y dejó un regalito en el cesped para que su acompañante tuviera que recoger con una bolsita. 

Regresamos al apartamento donde la hermosa madre de Henry dormía antes de tener que ir a trabajar. Pero al llegar ahí me percaté de que el cumpleañero terminó su paseo lleno de fango, así que busqué una toalla, lo limpié y cuando lo dejé en su camita noté que yo terminé con mi polo llena del mismo fango. "Gracias Henry, feliz cumpleaños", le dije y fui a cambiarme la camisa. Me despedí de mi hermosa esposa a la que le quedaban unas horas antes de salir a trabajar y salí. Ya a las 6:00am estaba en mi trabajo pensando qué hacer con Henry al llegar a casa para celebrar sus 7 años perrunos.

Salí de trabajar, la mamá de Henry me pidió comprarle unos detallitos al hijo consentido y llegué a mi hogar donde Henry me recibe con la misma alegría, las mismas "lambías" y uno que otro bostezo. No hizo esperar su habital apuro para que lo saque al baño, así que lo amarré nuevamente y salimos a caminar. Al regresar le dí un baño, hazaña que no fue fácil pues con un año de vida y 10 meses viviendo aquí, ya sabe lo que le toca, pero lo obligué y triunfé para que recibiera a su mamasita "hueleroso". 

Para descansar en mi tarde vi un poco de televisión (ustedes saben, el deporte favorito de los hombres), saqué una carne a descongelar (por órdenes de la señora), y como el día estaba lluvioso la dejé en el balcón, fuera del alcanze de Henry, para que se descongelara. Del mueble me moví al cuarto y allí la gravedad hizo su trabajo y mis párpados cayeron poco a poco.

Cuando abrí los ojos (tal vez 10 minutos después), escuché a Henry jugar con algo qué hacía un ruido poco usual. Luego de unos segundos sentí las pisadas de Henry caminar al cuarto y noté por el ruido que traía algo consigo y cuando me fui a levantar salió corriendo para debajo de la cama y de inmediato supe que algo malo había hecho. Al mirar a los pies de la cama la vi: parte de la envoltura de la carne que estaba descongelandose. La tomé en mis manos y salí al balcón para encontrar la otra parte de la envoltura... sola... sin carne.

"¡No!" Fue todo lo que le pude decir al cumpleañero que hoy se pone viejo y hoy hizo su más grande maldad. Así que papá tuvo que salir a comprar carne porque el tiempo no daba para descongelar otra y ya el menú estaba establecido. Una larga fila y varios semáforos rojos para regresar a casa para cantarle cumpleaños al animalito que se cree gente y ciertamente nos ha cambiado la vida este año.

¡Feliz cumpleaños Henry! Gracias por siempre darme historias que contar.