Llegó la hora de sacar a Henry a su paseo nocturno para que vacíe la tripa antes de dormir. Ya Henry había hecho lo suyo y nos dirigíamos a nuestra casa cuando vimos caminando hacia nosotros dos hombres. Solo vecinos caminando a su apartamento probablemente. Henry (como siempre), estaba ansioso por ir a saludar a estos inocentes cuando, sin darme cuenta, la correa se resbaló de mis manos y mi Henry salió corriendo sin perder tiempo a atacar a sus ahora víctimas.
En menos de diez segundos Henry corrió hacia ellos y el más joven de los dos (¿olvidé mencionar que eran dos hombres adultos, de unos 30's y 50's?), brincó a esconderse detrás del más viejo. Al ver el movimiento repentino de su presa Henry soltó dos ladridos de perro autoritario, lo que provocó que el joven desafiera la gravedad y brincara por segunda vez, pero esta vez desde el mismo aire en que sus pies se encontraban del primer salto. Justo en ese momento logré agarrarlo y evitar la evidente masacre que mi perro de ataque tenia en mente.
Regresamos a casa y yo no sabía si avergonzarme o reírme. Si estuvieramos hablando de un Rottweiler lo entendería, pero este es un salchicha que le tiene miedo a una palma que hay en el patio trasero. Supongo que un prieto suelto de su correa corriendo en medio de la noche puede ser intimidante.

No comments:
Post a Comment